Cuando una multa de tránsito ya impuesta pierde su fuerza para ser cobrada porque pasó el tiempo que la ley le da a la autoridad para exigir el pago.
A diferencia de la caducidad, que afecta el proceso antes de que la sanción quede en firme, la prescripción opera después: sobre una multa que ya fue impuesta, pero que la autoridad dejó de cobrar dentro del término legal. Si ese término se cumple sin que haya un cobro formal, pierde la posibilidad de exigirte el pago.
Suele revisarse en multas antiguas donde no hay evidencia de que la autoridad haya iniciado o notificado un proceso de cobro coactivo dentro del plazo correspondiente.
Verificamos la fecha de imposición y si hay un proceso de cobro coactivo en curso o notificado.
Comparamos las fechas contra el plazo legal para el cobro.
Alegamos la prescripción ante el organismo de tránsito o la entidad de cobro correspondiente.
Te avisamos por WhatsApp en cada actuación real, hasta que haya una respuesta.